Presentación del libro «La sociedad de obreros del carbón mineral linense (1917-1920). Una hiostoria social desde una perspectiva transnacional» de D. José Martín León de Alda
José Martín León de Alda es licenciado en Historia por la Universidad de Málaga y Máster en Estudios Históricos Avanzados, con especialidad en Historia Contemporánea, por la Universidad de Sevilla. Posee además el Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, en la especialidad Geografía e Historia, por la Universidad Internacional de La Rioja.
Ha sido miembro y director del departamento de investigación de la asociación cultural Protección Histórica Linense. Ha participado en las I Jornadas de Historia de La Línea – La Línea de Gibraltar, 1810-1870 (2016), con la ponencia «Los Earle, un ejemplo de familia burguesa en La Línea del siglo XIX», y en las II Jornadas de Historia de La Línea – La ilustrísima y culta villa de La Línea de la Concepción (1870-1900) (2017), con la ponencia «La Sociedad del Parque de la Victoria, ocio burgués desde 1896». Asimismo, participó en la Jornada sobre el hundimiento del SS Utopia (2023), con la ponencia «La emigración italiana y la migración en La Línea a lo largo de su historia». Y ya más reciente en las I Jornadas de historias de La Verja, con la comunicación titulada: Carboneros linenses (1917-1920): un estudio local con perspectiva transnacional
Su línea de investigación actual se centra en la historia social de la comarca del Campo de Gibraltar, con especial atención a los procesos de organización obrera y sus vínculos transnacionales. En esta línea se inscribe su trabajo final de máster y el libro La Sociedad de Obreros del Carbón Mineral Linense. Una historia social desde una perspectiva transnacional (2025). Paralelamente, desarrolla investigaciones sobre historia local, orientando su interés hacia la defensa del patrimonio histórico y la exploración de nuevas áreas de estudio en la historiografía comarcal
La verdadera historia no siempre se escribe con grandes gestas ni con nombres célebres. A menudo se forja con los hechos cotidianos, con el esfuerzo y las esperanzas de personas anónimas cuyas voces apenas quedaron registradas. Son esas vidas, silenciosas pero constantes, las que han dado forma a la historia real de los pueblos.
Así ocurrió con los obreros linenses del carbón, hombres humildes que, entre 1917 y 1920, cruzaban diariamente la frontera para trabajar en los muelles de Gibraltar. En aquellos años de intenso tráfico marítimo, se encargaban de descargar y transportar el carbón mineral que abastecía a la flota británica y a los grandes buques mercantes. Su esfuerzo fue esencial para la prosperidad de la colonia, aunque su aportación quedó relegada al olvido y nunca fue reconocida como merecía.
Pero estos trabajadores no solo compartían la dureza del oficio; también comenzaron a compartir inquietudes, aspiraciones y un creciente sentido de conciencia social. En un contexto marcado por la desigualdad y la precariedad, surgieron los primeros movimientos obreros en La Línea, impulsados por la necesidad de mejorar las condiciones de vida y de trabajo.
La ciudad se convirtió entonces en un espacio de efervescencia sindical, donde las ideas libertarias encontraron un terreno fértil. La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) agrupó a la mayoría de los obreros linenses, alentando la solidaridad y la acción colectiva. Sin embargo, junto a este movimiento también aparecieron corrientes ugetistas y de otras tendencias que, con sus diferencias ideológicas, introdujeron divisiones internas en el mundo laboral. Estas discrepancias, lejos de fortalecer la causa obrera, debilitaron en ocasiones su capacidad de negociación y defensa, dificultando los logros que tanto ansiaban los trabajadores.
Otro de los aspectos abordados en esta investigación es el recelo mostrado por las autoridades militares británicas hacia el movimiento obrero español en Gibraltar durante la Primera Guerra Mundial. En un contexto marcado por la tensión internacional y la amenaza constante de sabotajes, el servicio de espionaje británico llegó a convencerse de que la creciente contestación obrera en el puerto estaba inspirada o dirigida por agentes alemanes, cuyo objetivo habría sido entorpecer la operatividad estratégica de la base.
Las autoridades llegaron a ver en cualquier protesta obrera una posible amenaza. Las sospechas eran significativas: se sabía que una posible paralización de la actividad de los miles de carboneros y estibadores españoles que trabajaban en el puerto podía poner en grave riesgo el sistema de convoyes navales diseñado para reducir las pérdidas de tonelaje frente a la guerra submarina indiscriminada iniciada por Alemania en febrero de 1917.
En ese escenario, el puerto de Gibraltar y la masa obrera española desempeñaron un papel determinante en el sostenimiento de la logística aliada. La eficacia de los repostajes de carbón, la organización del trabajo portuario y la capacidad de adaptación de aquellos obreros a las duras condiciones laborales y a las estrictas medidas de control establecidas por las autoridades británicas fueron factores clave que contribuyeron, de manera silenciosa pero decisiva, al esfuerzo de guerra en favor de los aliados.
En este contexto de esfuerzo, esperanza y conflicto, se desarrolla el estudio de León de Alda, quien rescata del silencio a los protagonistas de una historia olvidada. Con rigor y sensibilidad, el autor nos muestra el entramado social de aquellos años y nos invita a conocer un mundo poco explorado: el de los obreros del carbón linenses, su vida cotidiana, su compromiso colectivo y su papel esencial en el desarrollo económico y social del Campo de Gibraltar.
La sociedad de obreros del carbón mineral linense (1917–1920) es mucho más que una investigación histórica. Es un ejercicio de memoria que devuelve el protagonismo a quienes, desde la modestia y el anonimato, construyeron con sus manos y su conciencia, el tejido de una sociedad que comenzaba a despertar. Sin más dilación paso la palabra a José Martín






